miércoles, 8 de junio de 2011

Expedición Bicentenario, una manera de ayudar a ayudar

Corría el año 2009 y, conversando con un amigo montañista (Humberto "Nono" Vázquez) coincidimos en que el Bicentenario era una oportunidad única e irrepetible para homenajear a nuestro País (digo irrepetible, porque no creo poder vivir 100 años más).
Fue allí que nació un hermoso e interesante proyecto, cuyo objetivo fue que los niños y adolescentes de hoy pudieran dejar un legado a sus pares del Tricentenario.
Para ello convocamos a un importante número de deportistas y educadores, quienes se comprometieron y, de esa manera, logramos cristalizarlo.
Hoy los sueños de esos niños y adolescentes se encuentran dentro de Cápsulas de Tiempo que fueron plantadas en cada una de las 24 provincias, las Islas Malvinas, la Antártida y hasta el Monte Everest. Allí esperarán ser abiertas en el futuro.
Además de los Sueños, involucramos la participación de personas discapacitadas, y también el concepto de ayuda hacia Escuelas.
Como deportista, considero que se hace demasiado hincapié en los logros personales (en el caso de los montañistas, muchas veces el éxito o el fracaso pasa exclusivamente por haber llegado o no a una cumbre, exitismo extremo).
Personalmente me interesa más en como se transita el camino (que puede o no conducir hasta una cumbre), y a quienes puedo ayudar mientras recorro el mismo (disfrutándolo doblemente).
De allí surje este desafío que le da un vuelco a mi vida, y me enfoca en una temática que alimenta día a día mi espíritu y mi corazón: ayudar a ayudar.

Dos caminos, dos pasiones

Como les contaba, la crisis derivó en oportunidades. Por un lado, comencé a buscar un deporte que me permitiera compartir actividades al aire libre con mi hija, tener una linda excusa para irnos juntos de la ciudad. Fue así que encontré una de mis grandes pasiones: la escalada, y luego el montañismo. Por otro lado, luego de especializarme en el desarrollo de franquicias, y fundar con otras personas una empresa muy innovadora dedicada a la capacitación vía satélite, finalmente llegó el momento de emprender un camino distinto, que me dejara mayor libertad de tiempo para estar con mi hija. Actualmente sigo ligado a la capacitación a distancia por internet, brindando asesoramiento (tengo una vasta experiencia al respecto). Puedo afirmarles que también pongo mucha pasión y compromiso a este tema.