Corría el año 2009 y, conversando con un amigo montañista (Humberto "Nono" Vázquez) coincidimos en que el Bicentenario era una oportunidad única e irrepetible para homenajear a nuestro País (digo irrepetible, porque no creo poder vivir 100 años más).
Fue allí que nació un hermoso e interesante proyecto, cuyo objetivo fue que los niños y adolescentes de hoy pudieran dejar un legado a sus pares del Tricentenario.
Para ello convocamos a un importante número de deportistas y educadores, quienes se comprometieron y, de esa manera, logramos cristalizarlo.
Hoy los sueños de esos niños y adolescentes se encuentran dentro de Cápsulas de Tiempo que fueron plantadas en cada una de las 24 provincias, las Islas Malvinas, la Antártida y hasta el Monte Everest. Allí esperarán ser abiertas en el futuro.
Además de los Sueños, involucramos la participación de personas discapacitadas, y también el concepto de ayuda hacia Escuelas.
Como deportista, considero que se hace demasiado hincapié en los logros personales (en el caso de los montañistas, muchas veces el éxito o el fracaso pasa exclusivamente por haber llegado o no a una cumbre, exitismo extremo).
Personalmente me interesa más en como se transita el camino (que puede o no conducir hasta una cumbre), y a quienes puedo ayudar mientras recorro el mismo (disfrutándolo doblemente).
De allí surje este desafío que le da un vuelco a mi vida, y me enfoca en una temática que alimenta día a día mi espíritu y mi corazón: ayudar a ayudar.
RSE - REALIDAD - SENSIBILIDAD - EMPRENDER. Hacernos cargo de la Realidad para que, mediante la Sensibilidad, cambiemos el mundo usando para ello nuestra capacidad de Emprender.
miércoles, 8 de junio de 2011
Dos caminos, dos pasiones
Como les contaba, la crisis derivó en oportunidades. Por un lado, comencé a buscar un deporte que me permitiera compartir actividades al aire libre con mi hija, tener una linda excusa para irnos juntos de la ciudad. Fue así que encontré una de mis grandes pasiones: la escalada, y luego el montañismo. Por otro lado, luego de especializarme en el desarrollo de franquicias, y fundar con otras personas una empresa muy innovadora dedicada a la capacitación vía satélite, finalmente llegó el momento de emprender un camino distinto, que me dejara mayor libertad de tiempo para estar con mi hija. Actualmente sigo ligado a la capacitación a distancia por internet, brindando asesoramiento (tengo una vasta experiencia al respecto). Puedo afirmarles que también pongo mucha pasión y compromiso a este tema.
sábado, 21 de mayo de 2011
... y el mundo siguió entre la rotación y la traslación
Pasó el tiempo y llegó el amor, una esposa y una hija soñada. Mientras tanto, iba desarrollando mi vida profesional. Pero, como la vida es constante movimiento y nada suele ser del todo estable, en el 2001 la esposa se convirtió en "ex-posa" (afortunadamente tengo una relación persona maravillosa con ella, toda una bendición que sea la madre de mi hija), la empresa que ayudé a fundar y expandirse entró en problemas, y mi panorama personal cambió en poco tiempo. Entré en lo que se dice una CRISIS. Los chinos representan esa palabra con dos ideogramas: el de peligro y el de oportunidad. ¡Que sabios son los orientales!, por algo es un pueblo milenario. Sin lugar a dudas una Crisis implica riesgos, pero si se la puede canalizar positivamente, también es una gran oportunidad de cambio. Ya les contaré hacia donde derivó mi vida. Lo que puedo asegurarles que no varió fue el enorme amor y mi gran felicidad por ser papá de Melu (hoy con casi 16 años). Es una hermosa experiencia, diría la más maravillosa, crecer junto a ella y poder disfrutarla.
Me presento ...
Nací en el 63, y para parafrasear a Fito Paez, diré que no fue con Kennedy a la cabeza, sino que lo hice un día antes de que asumiera la Presidencia de la Nación el Dr. Arturo Humberto Illia, un 11 de octubre de 1963.
Mi madre me contó que costó mi llegada a este mundo, parece que le dí un buen trabajo.
Mi infancia se desarrolló entre el estudio y el deporte, ya que jugué al basket desde muy pequeño, ganándome el apodo de "chichón de piso".
Así fue pasando el primario, el secundario, y luego la universidad.
Mi madre me contó que costó mi llegada a este mundo, parece que le dí un buen trabajo.
Mi infancia se desarrolló entre el estudio y el deporte, ya que jugué al basket desde muy pequeño, ganándome el apodo de "chichón de piso".
Así fue pasando el primario, el secundario, y luego la universidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)